“El sanador de caballos”, de Gonzalo Giner

Arte de la Guerra a la española

 Tan estratégica como el célebre libro de la cultura oriental, la novela que hoy presentamos nos lleva a la época de La Reconquista.

De hecho, más que Reconquista, la novela comienza con un ataque árabe a la posada en la que agoniza el padre de Blanca, Estela y Diego. Un día de pocos clientes en el que se respiran aires de guerra y de agonía. Aires de derrota, sin duda.

A pesar de la llegada de dos Calatravos al rescate, el ataque es inapelable, los hermanos tienen que huir dejando a su padre en la cama. Sin embargo, Diego no es capaz de abandonar así a su padre y vuelve sobre sus pasos a lomos de Sabba, la yegua que marca su vocación, su destino y su amor a una profesión, la de veterinario, albéitar o sanador de caballos.

Volver solamente le sirve para encontrar a su padre y uno de Los Calatravos muertos, a sus hermanas capturadas y emprender una huida desesperada que depara más de 600 páginas de aventuras.

Con el ingrediente mágico, El Amor. Es Amor a su padre y hermanas lo que le hace luchar por su propia vida, es Amor a los animales lo que le lleva a conocerlos y ser admitido como aprendiz en casa de un célebre albéitar toledano cuando se encontraba en los huesos intentado recuperar a su yegua Sabba.

Es Amor de quien tiene hacia quien no tiene lo que empuja a La Misericordia del albéitar toledano a ayudar a un adolescente agonizante –Diego- en su destino. Es Amor de Diego a la mujer del albéitar lo que le ayuda a aprender el árabe, la profesión y conocimiento.

El Amor al conocimiento y ser sorprendido en una situación muy comprometida con la mujer de su protector lo que le recluye en un Monasterio con dos afanes: Uno, recuperar su dignidad como profesional y como persona; dos, salir del Monasterio y conseguir trabajar. En esos menesteres le ayuda Marcos, compañero infatigable en ese tramo tan duro del camino.

Un libro que habla de guerra y del destino puede acabar bien o mal, en todo caso, acaba bañado en sangre lo que significa mal. En los escenarios de guerra pierde todo el mundo. Todos tienen bajas, todos lamentan la pérdida de seres queridos y los que ganan deben soportar un precio tan caro como los que pierden.

Otras de las enseñanzas del libro son que la guerra es inevitable y que aunque se esté tumbado en el suelo y con una espada sobre la cabeza dispuesta a matarte debes seguir luchando con uñas y dientes mientras tengas vida.

<Vis Pacem, para Bellum> <Deseas la Paz, prepara la Guerra> En tiempos en los que buscamos la Paz no podemos ni debemos bajar la guardia porque El Señor llega y hay que seguir preparados para protegerle. Feliz Navidad

 

 

Adolfo Caparrós

 

 

Arte de la Guerra a la española

 

 

Tan estratégica como el célebre libro de la cultura oriental, la novela que hoy presentamos nos lleva a la época de La Reconquista.

De hecho, más que Reconquista, la novela comienza con un ataque árabe a la posada en la que agoniza el padre de Blanca, Estela y Diego. Un día de pocos clientes en el que se respiran aires de guerra y de agonía. Aires de derrota, sin duda.

A pesar de la llegada de dos Calatravos al rescate, el ataque es inapelable, los hermanos tienen que huir dejando a su padre en la cama. Sin embargo, Diego no es capaz de abandonar así a su padre y vuelve sobre sus pasos a lomos de Sabba, la yegua que marca su vocación, su destino y su amor a una profesión, la de veterinario, albéitar o sanador de caballos.

Volver solamente le sirve para encontrar a su padre y uno de Los Calatravos muertos, a sus hermanas capturadas y emprender una huida desesperada que depara más de 600 páginas de aventuras.

Con el ingrediente mágico, El Amor. Es Amor a su padre y hermanas lo que le hace luchar por su propia vida, es Amor a los animales lo que le lleva a conocerlos y ser admitido como aprendiz en casa de un célebre albéitar toledano cuando se encontraba en los huesos intentado recuperar a su yegua Sabba.

Es Amor de quien tiene hacia quien no tiene lo que empuja a La Misericordia del albéitar toledano a ayudar a un adolescente agonizante –Diego- en su destino. Es Amor de Diego a la mujer del albéitar lo que le ayuda a aprender el árabe, la profesión y conocimiento.

El Amor al conocimiento y ser sorprendido en una situación muy comprometida con la mujer de su protector lo que le recluye en un Monasterio con dos afanes: Uno, recuperar su dignidad como profesional y como persona; dos, salir del Monasterio y conseguir trabajar. En esos menesteres le ayuda Marcos, compañero infatigable en ese tramo tan duro del camino.

Un libro que habla de guerra y del destino puede acabar bien o mal, en todo caso, acaba bañado en sangre lo que significa mal. En los escenarios de guerra pierde todo el mundo. Todos tienen bajas, todos lamentan la pérdida de seres queridos y los que ganan deben soportar un precio tan caro como los que pierden.

Otras de las enseñanzas del libro son que la guerra es inevitable y que aunque se esté tumbado en el suelo y con una espada sobre la cabeza dispuesta a matarte debes seguir luchando con uñas y dientes mientras tengas vida.

<Vis Pacem, para Bellum> <Deseas la Paz, prepara la Guerra> En tiempos en los que buscamos la Paz no podemos ni debemos bajar la guardia porque El Señor llega y hay que seguir preparados para protegerle. Feliz Navidad

 

 

Adolfo Caparrós

 

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